Es el pan de cada día en la vida de todo planner: alguien se acerca, te pregunta a qué te dedicas y tu cometes el error de decirle “soy planner en una agencia de publicidad”. Corte a cara de estupefacción mezclada con cierta curiosidad “¿Entonces tú que haces?”.

Ah, la pregunta maldita.  Al pobre Chandler también le pasaba. A partir de ahí, el desastre “Me dedico a establecer la estrategia de comunicación de las marcas”, “Me dedico a entender la relación de las marcas con su público”, “Me dedico a transformar las peticiones de marketing al lenguaje creativo”, “Me dedico a ser un puente entre cuentas, creatividad, el cliente y el consumidor”, “Escribo el brief creativo”, “Diseño planes de comunicación para la marca”, etc, etc, etc…

Si solo se tratara de explicárselo a los amigos, vale. Qué caray, hasta puede ser una charla de barra de bar la mar de provechosa. El problema gordo viene cuando un cliente te hace la pregunta y te pone la misma cara de estupefacto. ¿Eres creativo? ¿Eres un tío de cuentas raro? ¿Vienes de una central de medios? ¿Eres investigador de mercado?

La vida de un planner puede ser dura. Por fortuna, alguien viene en nuestra ayuda. Steve Hardy y su blog Creative Generalist nos facilitan la vida a la vez que proponen una frase más chula para nuestra tarjeta. “Soy un Generalista Creativo” .

Ahí está, con un par. Nadie va a saber tampoco a qué te dedicas, pero como mínimo no te pedirán que les calcules los GRPs de su campaña.

(Por cierto, Chandler se dedica a “el análisis estadístico y la reconfiguración de datos”. Otra
de las cosas que todo Generalista Creativo debe saber)